Coronavirus: Múltiples trabas para que los puntanos regresen a su casa

(14-4-2020) Sanluiseños varados por todo el país señalan serios impedimentos para regresar a sus hogares, y cuando lo pueden concretar deben afrontar un pago de $2.500 por día durante dos semanas de aislamiento en la ULP, es decir $35.000 por los 14 días de cuarentena.


Al igual que miles de argentinos desparramados por el mundo que buscan incansablemente regresar al país, desde el 19 de marzo hay puntanos que quieren volver a sus domicilios, y si lo hacen deben pagar un precio bastante alto.
Sucede que una vez sorteadas las múltiples trabas para ingresar a San Luis son obligados a pasar 14 días en cuarentena en las residencias ubicadas en la Universidad de La Punta (ULP); lo que no está mal si se tiene en cuenta que es una norma impuesta por protocolo sanitario. Lo llamativo es que esa permanencia significa un total de $35 mil, según pudieron confirmar desde el El Chorrillero.
Unos 45 sanluiseños varados por Argentina lograron conformar un grupo por WhatsApp llamado “volver a casa”, y por allí intercambian información y las experiencias particulares que aparecen en medio del intento por entrar a la provincia.
Es allí donde uno de los integrantes compartió una respuesta que le hicieron llegar desde la cuenta oficial del Gobierno en Instagram macándole el monto a abonar.
El Chorrillero contactó a dos casos que viven el rechazo constante de los permisos. Se trata de Odaldo Pegoraro y Rocío Gutiérrez que salieron de la provincia unas semanas antes de que se decretara el aislamiento social, preventivo y obligatorio.
Pegoraro es productor agropecuario y se encuentra afuera desde hace un mes cuando visitó a su madre de 80 años que necesita cuidados médicos en Laboulaye, Córdoba. Días después decidió viajar a Junín, provincia de Buenos Aires para ver a unos familiares. Hasta el momento se mantiene en esa localidad.
Según contó en reiteradas ocasiones llenó el formulario online dispuesto por la Provincia pero constantemente son denegados. El único argumento que brindan es que debe “mantenerse en el lugar donde está cumpliendo con el DNU presidencial”.
“Por ahora me estoy quedando con familiares y puedo aguantar un poco más pero hay gente que está en mi misma situación y no tiene dinero, esa gente está desesperada por una solución. Yo solo quiero volver con mis hijos”, manifestó en el contacto que mantuvo con este medio.
El caso de Gutiérrez es similar al anterior: no puede regresar a su casa, en la capital puntana, donde vive con su pareja. Se encuentra en Maipú, Mendoza, desde el 1° de marzo cuando decidió viajar por trabajo y realizar una consulta médica.
Ella, al igual que el resto completó un formulario unas tres veces, pero la respuesta es inmediata y la misma. No puede ingresar.
“No me puedo comunicar con nadie responsable, no me responden mensajes, no atienden teléfonos. Lo único que logré es hablar con gente del ministerio de Salud pero me dijeron que no podían hacer nada. En un caso de emergencia como este uno quiere que lo asistan como corresponde”, resaltó.
Además, se supo que al cobro por la cuarentena se le agregan gastos como la movilidad ya que el Estado provincial no dispone de vehículos para trasladar a los sanluiseños varados.
“Yo por lo menos estoy quedándome en la casa de mi mamá pero hay gente que está pagando alojamiento, que está con números en rojo, sin plata, con sus hijos o sin ellos, con problemas médicos e incluso durmiendo en estaciones de colectivos”, contó.
Hay personas que se encuentran en Bariloche, en Córdoba, Buenos Aires, entre otras ciudades del país, se pudo conocer. Las múltiples trabas y los altos costos que se imponen hacen que la indignación y la desesperación sea más grande cada día.

Fuente: El Chorrillero