La Punilla: Aseguran que 68 nuevo votantes no residen en el pueblo

(10-5-19) En la localidad de no mas de 250 habitantes votan casi el doble. Y como si eso fuera poco, al menos uno de los nuevos electores está habilitado para sufragar en dos mesas, de distintas provincias. 

La candidata a intendente comisionado de San Luis Unido, Marita Tavecchio, confirmó a La Posta que al menos una persona que ingresó al padrón electoral de La Punilla en los últimos meses, continua incluida en el de su la localidad de origen y donde en realidad reside: Achiras, provincia de Córdoba.

No es nuevo, se sabe. El uso indebido del Registro Civil y demás instituciones públicas en las localidades chicas no se puede ocultar. Desde hace muchas décadas, quienes deciden los destinos de los pequeños pueblos de San Luis y de tantos otros de la Argentina, no son sus habitantes reales sino los votantes golondrinas, que tuercen la balanza, siempre, en beneficio del oficialismo.

En este caso, Tavecchio comprobó -entre las irregularidades con las que se encontró al evaluar el nuevo padrón- un caso en el que una misma persona está habilitada para sufragar en dos escuelas distintas. Por un lado en la mesa N° 5697 de la Escuela Domingo Faustino Sarmiento de Achiras, Córdoba y al mismo tiempo en otro distrito, a 10 kilómetros de distancia, cruzando la frontera provincial, en la mesa N° 912 del Establecimiento Educativo Cautivas Puntanas, en La Punilla.

Marita no reconoce como residentes de La Punilla a ninguno de los 68 agregados al actual padrón: "Acá nos conocemos todos, imposible no conocernos, somos muy poquitos", manifestó lamentándose de la situación a la que se debe enfrentar el 16 de junio: "No se puede hacer nada contra eso". Los nuevos votantes no residentes responderían al candidato oficialista. 

"Ellos presionan, ellos tienen el poder, tienen el dinero, entonces es difícil", dijo como resignada, pero al mismo tiempo esperanzada para que el cambio llegue a la postergada localidad.

A pesar de la dificultad para enfrentar una contienda electoral ante esta desigualdad, Marita no pierde las esperanzas y se aferra a los vecinos que la apoyan por el deseo en común que los une: torcer el rumbo actual del pueblo.

Consultada sobre las necesidades del pueblo, Tavecchio detalló que es mucho lo que demandan los vecinos de la pequeña comuna, empezando por brindar servicios básicos como agua potable y cloacas, también crear actividades deportivas para contener a los niños y, principalmente, generar espacios de participación ciudadana en los proyectos municipales.

"Hay mucha gente joven y mucha gente capacitada a la que no le dan participación", "Gente que quiere cambiar el destino de sus hijos", manifestó Tavecchio.