"Nos merecemos esta Ley"

(1-8-18 - La columna de María José Corvalán) En la actualidad, para la Justicia argentina el aborto esta prohibido, salvo las excepciones previstas en el artículo 86 del Código Penal. El movimiento de mujeres hace 13 años formó la Campaña Nacional por el aborto legal seguro y gratuito para insistir en la legalización de la práctica y este año logró que se tratara en el Congreso. Sin embargo, la mayoría de los argumentos expuesto a favor de la norma son brindados por expertas/os de otras provincias. En esta columna se brindarán opiniones de personas del ámbito local para conocer por qué creen que debe modificarse la legislación vigente. 


Hoy opina Mari Jofré; integrante de Las Rudas, Socorristas en red-feministas que abortamos.

El aborto va a ser ley porque las mujeres nos merecemos ser atendidas con dignidad y respeto en todos nuestro eventos obstétrictos. Ya sea: fertilización asistida, embarazo, aborto o parto.

Cuando tenía apenas 10 años sucedió una tragedia familiar, una de las primeras que viví. Mi prima Nené vivía en el campo y cada año visitábamos su casa año junto a mi familia en los veranos. Encontrarnos era una fiesta en la quedaba extasiada. Admiraba a esta joven de unos 14 o 15 años, con su pelo largo que le pasaba la cola y que al peinarlo era una maravilla de brillo y seda negra.

La última vez que la ví fue dentro de un cajón inmóvil. 16 años guardados en un ataúd. Sin explicaciones y con la familia hablando bajito acompañando el dolor. La adolescente había muerto por septicemia generalizada provocada por un  aborto inseguro.

Silencio. El recuerdo de la joven nunca se borró de mi mente, aunque su nombre apenas circulaba por la memoria de los adultos.

Pasaron los  años y a mis 25, con 3 hijas pequeñas, vuelvo a quedar  embarazada. El médico ya me había dicho que en el cuarto hijo me haría la ligadura tubaria. Él me decía a mí cuántos hijos iba a criar y mantener). Me decía que aún era joven y que con el cuarto recién "cerrara fábrica". 

En estas condiciones decido pagar al médico abortero de la ciudad la suma que me pedía para la intervención y salgo cargada de culpas de una práctica que estaba condenada socialmente con el estigma o físicamente con la muerte si no tenías recursos suficiente.

Me  recuerdo  pensando en Nené, en mí como una privilegiada por sobrevivir a un aborto caroy en su vulnerabilidad pagada con la propia vida.

Pasaron más de 20 años de estos episodios cuando mi hija al perder un  embarazo sufre el maltrato y la indiferencia mientras sospechaban de habérselo provocarlo. ¿Con qué derecho las mujeres debemos ser maltratadas y sospechadas de ser asesinas de embriones que no deseamos dar a luz y criar ? 

¿Con qué derecho nos maltratan por sospechar que somos aborteras cuando sí queremos que esos embriones sean nuestros hijos?

Nos maltratan por sospechar de nosotras, nos empujan a la clandestinidad y alli nos matan o nos estigmatizan para el resto de nuestras vidas. Condenas que tienen el objetivo de castigarnos a nosotras mismas y entre nosotras.

Después de tantas caminos, tantos dolores, tantas despedidas, tantas alegrías de sobrevivir a la cladestinidad nos descubrimos. Nos tenemos entre nosotras para no estar nunca más solas.

El aborto es un episodio obstetrico más en la vida de las mujeres. Por eso exijamos trato digno y respetuoso en cada uno de los eventos.

Tendremos educación sexual integral para conocer.
Tendremos anticonceptivos para disfrutar.
Tendremos aborto legal seguro y gratuito para decidir.

Mientras seguimos enarbolando el mantra de campaña:
Educación sexual para decidir 
Anticonceptivos para no abortar 
Aborto legal seguro y gratuito para no morir.

Ya está, lo ganamos. Lo hemos pagado muy caro. Hasta con nuestras propias vidas, como la de Nené.

Nos lo merecemos.