Enojo por el impuestazo provincial

(22-2-18) Los sanluiseños comenzaron a recibir sus boletas con los aumentos aprobados a fines del año pasado, y el malestar se hizo sentir en las redes sociales, desde donde también circula una convocatoria que propone el "No Pago de Impuestos Provinciales". Opinaron diputados opositores.

Esta semana, mediante las redes sociales, cientos de puntanos hicieron circular el siguiente texto: "Sr. Contribuyente. Campaña de No Pago de Impuestos Provinciales en Rentas, ni Automotor ni Sellos ni Inmobiliarios por 7 dias del 26 de Feb. al 4 de Mar. hasta que no deroguen el aumento del plan lucha contra la pobreza que figura en el impuesto automotor. Es una estafa. Hagamos valer nuestra opinión como contribuyentes. Fue inventado para poder pagar los planes para comprar votos en la última elección. Distribuya este mensaje a sus conocidos y de este modo terminemos con este nuevo saqueo."


En 2017 la administración de Alberto Rodríguez Saá envió a Cámara de Diputados un proyecto aprobado por sus legisladores el 29 de Noviembre para incrementar los gravámenes provinciales del 40 hasta el 200 por ciento. Y en el que se incluye un nuevo impuesto "adicional" denominado "Plan de Lucha Contra la Pobreza".

“Estas son las consecuencias de no firmar el Pacto Fiscal perjudicando a contribuyentes, municipios  y especialmente por haber utilizado el dinero público como dinero partidario”, sostuvo el titular del interbloque Avanzar y Cambiemos, Alejandro Cacace. 

“Lamentamos que los sanluiseños se vean perjudicados por las decisiones de Rodríguez Saá que aumentó impuestos mientras el resto de la Nación los disminuye. Por eso el año pasado nos levantamos dos veces de la sesiones en la Cámara de Diputados, para no acompañar un aumento desmedido, irracional y en contra de la gente”, enfatizó Cacace.

Terminada la campaña electoral, donde los fondos provinciales fueron volcados a acciones clientelares del Frente Unidad Justicialista, llegó el momento de pagarlo. La Provincia decidió recargar un adicional del 10% en el impuesto automotor para contribuir al “Plan de Lucha contra la Pobreza”.

“Es un impuestazo para bancar los despilfarros, los caprichos de un Gobierno que no piensa en las necesidades de la gente. Es un problema que las políticas provinciales no estén direccionadas a la salud, a la seguridad y a lo que demanda la población”, remarcó el diputado Juan Manuel Rigau.

“El 10 por ciento extra del impuesto a los Automotores para un nuevo impuesto representan casi 50 millones de pesos, pero no sabemos por qué motivo se solicita ese monto para sacárselo a la gente”, recalcó.

Además de perjudicar a la comunidad con una mayor carga impositiva, la Provincia verá resentida sus ingresos y sobre todo a los municipios que reciben aportes nacionales a través del “Fondo Federal Solidario”, suspendido dada la obstinación de Rodríguez Saá en aislar a la provincia del Pacto Fiscal Federal para continuar con aumentos en las tasas provinciales y así solventar los desmedidos gastos de la elección pasada.